Lo prometido es deuda y aquí
os dejo mi opinión sobre “Casi normal” de Brenda Simons, primera parte de la
trilogía Imperio Elle. Antes que nada, voy a dejar por aquí la sinopsis del
libro, para poner un poco los antecedentes de la historia.
Elle
Johnson ha pasado toda su vida en un Centro de Menores de Tucson (Arizona) y,
quizá habría estado bien si no le hubieran detectado ciertas capacidades
especiales. Para qué andarnos por las ramas, nuestra protagonista, además de
poseer una belleza devastadora, está considerada como un genio.
Ahora
tiene diecinueve años, estudia Arquitectura y trabaja. Todo parece ir bien…
hasta que el amor platónico de su hermana le confiesa sus sentimientos ¿Qué
podía hacer? Aceptar la famosa Beca Newman y trasladarse a Nueva York, a cuatro
mil kilómetros de su casa. Entonces se enamora como una imbécil de su profesor
de Estructuras, el imponente Robert Newman, es decir, dios en la Tierra y…
bueno, ahora tiene problemas que no sabe cómo solucionar…
Primera
parte de la trilogía IMPERIO ELLE.
Para comenzar, diré que
empecé a leer el libro sin leer la sinopsis, y hasta muy adentrada la trama no
supe realmente de que iba la historia. Es novela romántica, más o menos en la
línea de lo que nos gusta leer a Danay y a mí. Decir también que Danay ha leído
toda la trilogía y a continuación os dará ella su opinión de todos los libros. Yo por lo pronto he conseguido acabar el primero y aunque ya al
final me he quedado intrigada, de momento no la voy a continuar, porque la
verdad es que me ha costado leer esta primera parte.
Me siento un poco
inquisidora, pero es que no me ha gustado mucho. La historia que cuenta es
bonita y compleja e incluso diría por ciertos aspectos, original. Hasta ahí la
compro. Nos presentan a Elle en las primeras páginas como una criatura casi
irreal, en cuanto a belleza superior a cualquiera, perfecta, en cuanto a
inteligencia, una puta genia, como ella misma se define constantemente. El
problema es que nos describen a una chica que no acepta su belleza, que es casi
una anti social, que apenas se relaciona con nadie. Yo la imaginaba un
ratoncito asustado incapaz de socializar lo más mínimo. Bueno pues apenas tres
páginas después resulta que Elle es diseñadora de su propia línea de ropa,
-ropa que para mí la quisiera-, diseña joyas que luce en sus muñecas, en su
cuello etc. Resulta que tiene una hermana y ambas trabajan en un restaurante,
cuyos dueños nos presentan como su familia postiza, ya que Elle se ha criado en
un centro de menores pues la abandonaron al nacer y allí conoció a Hanna de la
que se hizo hermana del alma y con la que como ya os digo, convive. Resulta
también que cada noche Elle sale a correr con un grupo de bomberos, ¡toma ya!
Por lo tanto me presentan a
la protagonista de una manera que cambia radicalmente en la siguiente página.
Diréis que es normal que un personaje evolucione a lo largo de la historia y
claro que sí, pero que lo haga desde la tercera página, pues no lo veo claro.
Por otro lado, no supe quién
sería su partener hasta bien entrada la historia, pues todos los hombres que
Elle veía la dejaban flasheada, al parecer según Danay -que cuenta con más
información por el resto de la trilogía que si ha leído-, Elle aprecia la
belleza en otros porque no aprecia la suya propia y es por eso que siente tanta
admiración por el físico de la gente de su entorno. Algo muy contradictorio con
su manera de arreglarse, diseñar sus propios conjuntos y demás rituales de belleza
que tiene la chica, pero bueno…
Por otro lado los capítulos
me parecieron excesivamente largos, dedican demasiado tiempo a contarme la
rutina de Elle cuando se levanta, elige su ropa, se maquilla, etc. Y luego está
sus visitas mañaneras al comedor, y su opíparo desayuno. La verdad, no necesito
saber que Elle come como una cosaca todos los días, y que me lo vuelvan a
repetir y a repetir.
Luego está Robert, el
enamorado. No he conseguido empatizar con él literalmente hasta la última
página. Le he tenido cierta manía y de hecho no me ha dejado huella ninguna.
Hay otros personajes que sí que me han gustado mucho, como Dennis, que se
merece su propio libro, Natsuki y Matt que me parecen una pareja de lo más
divertida y prometedora. Cuando digo pareja, me refiero a dos, no a que entre
ellos haya más relación que de amistad.
En fin, los pros de este
libro son que cuenta una historia que sé que es la historia de demasiados
niños, por desgracia, aunque no se adentra demasiado en esta primera parte,
supongo que lo hará en la sucesivas y estoy segura que me pierdo mucho de la
vida de Elle y de su “Universo” o Imperio, pues sé que la trilogía tiene muchísimos
lectores encantados. Quizá lo vuelva a intentar en otro momento. Y ahora os dejo con la opinión de Danay.
Hasta pronto!
Bueno, pues aquí va mi
granito de arena a la crítica de Eva, no me entretengo y voy directa al tema ya
que ella ha dado la introducción(gracias a Dios porque no me veía capaz
jajajaja), como muy bien dice Eva, me he leído la trilogía completa, porque
aunque concuerdo en su opinión cuando dice que la autora repite una y otra vez
que Elle desayuna como una bestia y se regodea mucho en las descripciones sobre
la ropa, calzado que lleva y por supuesto no nos olvidemos de los complementos jajajaaja,
lo que si es cierto es que aparte de eso, no concuerdo con Eva en nada
más y esa es la magia de la lectura, cuando nos damos cuenta que cada
lector es un mundo y más en este tipo de lecturas que parece que no pero llevan
una historia detrás que hay que ir descubriendo poco a poco dentro de una
maraña de sucesos.
En la segunda y tercera
parte de la trilogía la autora nos sigue deleitando con las dotes de Elle para
hacer muchas cosas, pero además nos descubre con diferentes flash back, como
fue la infancia de Elle, las situaciones tan terribles a las que se vio
sometida y en parte se entiende su forma de actuar.
En cuanto al resto de
personajes, creo que son maravillosos, la escena de los piojos me parece súper
graciosa, y el motivo es muy simple es una manera de bajarle un poco los humos a
Robert que es tan perfecto que de alguna manera lo tienen que humanizar que
mejor forma que hacerlo con una infección propia de niños, como diciéndole,
“mira te crees un ser superior, pero eres tan humano como el resto de
nosotros”. Tanto Robert como Dennis llevan a cuesta un pasado muy jodido y cada
uno lo ha enfrentado lo mejor que han podido. En el último libro tanto Dennis
como Robert hacen sufrir a Elle y aunque sé que sus comportamientos son el
resultado de sus pasados me cuesta entender que la hagan sufrir tanto siendo como
es, porque de verdad, si bien es cierto que tengo unas amigas fantásticas, me
habría gustado tener una como Elle. Matt y Natsuki son lo más, adoré al abuelo y la
hermana de Robert.
En conclusión olvidándome de
los rellenos con la vestimenta y comida de Elle, me encantó la trilogía. Como
le decía a Eva antes de comenzar a leerla, me encanta como escribe Brenda
Simmons, eso sí, no me preguntéis porque, solo es así.

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